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martes

País de Poetas

A los Poetas cuando se los requiere
en el entreacto de la casual sangre
un vano baile sin iniciativa entra
igual que el castigo en casa:
una madre que se come la fuga latigante
por el desespero de no poder parar la olla
y cuando hay, la alegría es un ripio
hallándonos conviviendo en la Poesía

consolándonos con que sólo han aprendido
a presionar [enter] ante un público
que ya se lo han desangrado
nuestros tontos juegos.

jueves

Epitafio


Aquí yace Cristián Martínez: un paco,
nuevo perro mártir de La Patria.
Murió sin ideal
bajo la descarnadura de un balazo,
por bruto, y lamiéndole los pies a su amo
EL CAPITAL.

RIP.

martes

Despertar


¿No extrañas, siquiera, el despertar juntos,
a veces yo abrazándote o tú haciéndolo,
antes de abrir los ojos sentir que estamos, que somos uno, ahí, en ese instante,
—se abren los ojos— y nos vemos uno al lado del otro, sonriendo, mudos o dando el buen día y ofreciendo si necesita alguna cosa,

(siempre el desayuno, siempre),

y con sólo saber instintivamente que estamos los dos ahí
va a ser un buen día,

porque
no
necesitábamos
nada
más?

miércoles

Reflejo.

Soy
Soy muerte,
Muerte;
Soy mar y mensajero de mi propia muerte;
Ser mar y rompiente, para así
Deshabitar mi boca enferma de las palabras que la aquejan.

Deshabitarme, ausentarme, vaciarme al vacío del vacío;
Curvarme y terminar desapareciendo el vacío del vacío en el vacío propio de lo visto:

Reflejo Infinito, Infinito Reflejo.

Hablar y gesticular,
Y hablar
Abriendo, agujereando y tronchando las Grietas del Cielo;
Degollar mi garganta cargada de puñales, y sangrar;
Sangrar, irremediable
Y no morir ahí, ahí,
Cuando ya no respiro.

Maldito

 

No 

fue

articulado

hasta que

nació

de la boca de

Ella.

martes

Manos

Que sea el pulso del mundo quien nos guie en el despertar a la muerte
paso a paso hacia el fin único
y como una caravana de cadáveres que persiguen mi huella
Estas tú
y tu recuerdo, a la manera de un silenciador humeante
así, desde el fondo de tu pecho
se abren los vientres para dar paso a
las añejas entrañas,
manoseadas entrañas del recuerdo enterrado;

cabalgan las angustias
reptan los miedos
se desparrama el corazón hecho cenizas sobre tu cabellera obscura y polvorienta
Y acá estoy
lleno del abandono;

Las manos colmadas de irremediable soledad.

Es,
finalmente,
la alegría fingida quien desgasta mi sonrisa amarga.

viernes

Madre

Traemos el alma despedazada y colgando de un hilo
Se nos vacía en una mezcla de sangre, tierra y lágrimas
Desbordamos los ojos de tanto que te estamos lloviendo
Acariciamos tu corazón de lo inerte que luce

La risa desbocada de la noche
Se transforma, poco a poco,
En mueca de dolor frente al espejo de la finitud tuya

Es la muerte quien nos acecha
Y nosotros, como un pequeño animal herido,
Buscamos en tus entrañas
El refugio ante ella
¡Se nos ríe la muerte!

Canto lágrimas
Canto triste
Canto sangre
Balbuceo las palabras deshechas
Decanto en la muerte como arena en un vaso arrojado al mar
Decanto en el susurro mismo
Mínimo
Esencial
Mi aliento te robará la vida
Vida que ya no existe.

miércoles

Sonrisa

Hoy tu sonrisa atravesó mi cabeza
me tomó por la nuca
me azotó repetidas veces contra el pavimento helado. 
Otra vez;
 
Te salpiqué amor.

lunes

S

Te he soñado,


Otra vez


Anhelado,


                         Como siempre.

martes

Refracto

Caer como una gota en el charco de tus recuerdos
Y entro a tus aguas, me resistes, y expulsas hacia el espacio nuevamente
Como los colores los recuerdos se refractan en mi piel iluminada.


─Inhalo.


Eterno instante
Vuelvo a caer
Esta vez tu charco me envuelve.


─Exhalo,


Es mi secreto el que escuchas.